Todo Sobre el Neuromarketing: Ejemplos, definición, tipo y algunas cuestión sorprendente.
El neuromarketing es otra vertiente o tipo de marketing que genera mucha expectación y polémica. Y no es para menos, ya que cuando se unen palabras como “cerebro”, “comprar” o “incitar” siempre surge la controversia.
No hay que olvidar que la neurociencia pretende dar respuesta a preguntas como estas:
- ¿Se pueden sugestionar las emociones del consumidor para conseguir que compre?
- ¿El cerebro puede reaccionar de determinada manera ante unos estímulos específicos?
Durante todo este artículo no solo vamos a intentar dar respuesta a estas respuestas, sino que también vamos a intentar ofrecerte toda la información que existe acerca de la neuromercadotecnia.
Peter Drucker comentó que “el objetivo principal del Neuromarketing es el de decodificar los procesos que forman parte en la mente del consumidor, para descubrir sus deseos, ambiciones y causas ocultas en sus opciones de compra. Y así poder entregarles lo que ellos necesitan”.
¿En qué se basa el neuromercadeo?
La base del neuromarketing, como veíamos al principio está en estudiar el cerebro. Pero, ¿por qué sucede esto? ¿qué tiene nuestro cerebro de especial?
Según el neurocientífico, Paul D. MacLean, nuestro cerebro está subdividido en tres partes o cerebros en sí mismos:
a) Neocórtex: de aquí viene la lógica y la racionalidad. Y aunque muchas veces nuestras decisiones no están tomadas desde un punto de vista 100% racional, desde luego sí tiene que ver en el proceso.
b) Límbico: es el cerebro de las emociones y los sentimientos. Fíjate si tiene importancia que ya existe una rama del marketing que se denomina “marketing emocional”.
c) Reptil: es el cerebro más primitivo o irracional ya que se ocupa de las pulsaciones más primarias del ser humano: miedo, hambre, reproducción, defensa, etc.
Como ves, cuando tomas un decisión hay muchos procesos que se están desarrollando en tu cerebros o cerebros.
¿Qué valores mide el neuromarketing?
Esta disciplina no estudia el cerebro de forma genérica, sino que se centra en conocer los niveles de emoción, atención y memoria que muestran las personas a diferentes estímulos.
- Atención: qué es lo que provoca que de repente una persona centre todos sus sentidos en algo.
- Emoción: cuándo y de qué manera atacar a los sentimientos para que ese producto provoque una reacción.
- Memoria: es lo más complejo. Se intenta averiguar cómo, cuándo y dónde mostrar el logo para que la persona lo retenga más en su cabeza.
Estos 3 campos son los que determinarán el enfoque y los resultados de cada prueba.
Objetivos del neuromarketing.
Llegados a este punto, sabemos qué es lo que se estudia, pero no el por qué. Queda saber cuáles son los objetivos exactos de esta disciplina.
Como ves, se trata de algo complejo, ya que entender cómo funciona la mente humana es, cuanto menos, difícil.
Aun así, se plantean los siguientes objetivos:
- Comprender cómo el sistema nervioso interpreta todos los estímulos a los que se expone un sujeto y cómo se los comunica al cerebro.
- Vaticinar cuál será la conducta del consumidor tras el estudio de la mente.Para ello hay que tener muy en cuenta cómo se comporta el sujeto en la realidad. Esto es muy importante de cara a para poder transmitir mejor el mensaje que queremos hacer llegar al consumidor.
- Desarrollar ciertos aspectos del marketing (comunicación, productos, branding, precio, o canales) gracias a unos mensajes más acordes a lo que la persona va a consumir.
- Comprender y satisfacer las necesidades de los clientes de la forma más eficiente posible.
¿Qué tipos de neuromarketing existen?
Sí, estudiar de forma genérica como el cerebro reacciona a todos los estímulos sería imposible. Por ello, el neuromarketing se divide en 3 grandes apartados según los sentidos a los que ataca.
1. Neuromarketing visual
Su propio nombre lo indica, este tipo es el que se centra básicamente en lo que ven nuestros ojos.
El canal visual llega a los consumidores por medio de imágenes, iconos, fotografías o símbolos. El uso de este tipo de elementos visuales trae consigo muchas ventajas. Por ejemplo, el que llegan con mayor rapidez al cerebro humano.
Sin embargo, según Patrick Renvoisé y Christophe Morín (directores de la agencia de Neuromarketing Sales Brain), este canal solo será efectivo si es capaz de crear impacto, o lo que es lo mismo, si consigue llamar la atención del sujeto.
2. Neuromarketing auditivo
En el mundo del neuromarketing los sonidos son imprescindibles para la transmisión de las emociones. ¿Quién no he terminado tatareando la música de un anuncio?
El oído es capaz de distinguir alrededor de 340.000 frecuencias diferentes y es uno de los sentidos más poderosos.
¿Quieres ver un ejemplo de neuromarketing auditivo en plena acción?
Te dejamos a continuación un vídeo de la serie “The Sound of Emotions”. Esta historia (patrocinada por Audi) habla de cómo usando técnicas neurocientíficas registran cuáles son los momentos más emocionantes de una canción. ¿El objetivo?
Crear una canción hecha de sonrisas y sentimientos.
Este vídeo es el resumen, pero en Youtube tienes la historia completa y la canción que crearon Carlos Jean y Juan Zelada.
3. Neuromarketing kinestésico
Este tipo de neuromarketing es el menos utilizado y se centra en el resto de de sentidos: el tacto, el gusto y el olfato.
Las empresas investigan cómo reacciona el consumidor a ciertos estímulos como son los aromas, los sabores y el tacto.

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